sábado, 21 de marzo de 2009

Lo estábais deseando...


Hola holita chicos y chicos que pasáis por el inigualable nikki de Masako~ ^0^

Hoy os traigo un regalito muy especial que llevo haciendo ya bastante tiempo y que creo que os gustará.

A ver, sabiendo que el Seikatsu tiene absolutamente de todo y ya pocas cosas quedan hacer sobre él, ¿qué era lo que quedaba que hiciera Yachi?

¿He oído por ahí que consiguiera fotos en cueros de los compañeros de Masako? O_o

¡¿Pero qué clase de pervertidas estáis hechas?! Ö

Además, eso es algo que solo puede disfrutar nuestro público femenino, y aquí se trata a todos por igual ù.u
Esto no significa que aparte de fotos en cueros de los chicos también vaya a traer de las chicas, que conste XD

Masako: ¡Yo se lo que es! ¡Yo lo se!
Yachi: Eso no tiene mucho mérito que se diga... =_=

Tras una lucha muy grande con la Johnny's Entertaiment, Seventh Avenue, LesPros, Amuse, Ever Green Entertaiment, FlamMe, Stardust, Sweet Power, Avex (con estos no tanto), Horipro y Hirata Office, además de también tener que haber chantajeado a algunas personas, hacer algún que otro favor y, sobre todo, recorrerme medio japón (y algunos otros lugares) por fin, tras muchas horas de grabación, muchos efectos especiales y mucho photoshop tenemos el resultado final, que a pensar de lo mal que pintaba que fuera los resultados no son tan apocalípticos.

¿Que de qué estoy hablando?

Pues de nada más y nada menos que...

¡EL PV OFICIAL DEL SEIKATSU GAKUEN!

Pues sí, por fin ha salido a la luz este proyecto que se hacía tan lejano, al fin existe un video con el cual soñar que algún día la TBS o Fuji TV se enteren de la existencia de esta historia y se planteen grabarla.

¿Que deje de hablar y que lo ponga de una vez? Ö

¿¡Con quién os creéis que estáis hablando!? ò___ó

Antes de poner el video me gustaria hacer un mención especial a las cosas que pasaron durante el rodaje, además de ciertos detalles memorables y dignos de agradecimientos.

1# Tenemos que darle las gracias a Erika Sawajiri por haber vuelto de su Luna de Miel donde quiera que fuése para grabar esto :D
2# Cuando Yamada Takayuki se enteró de que tendría que grabar esto se impuso a sí mismo un tratamiento para dejar la imagen de macarra descuidado y volver a sus tiempos mozos de Taiyô no Uta y Sekachu, ¡un aplauso para él!
3# Aunque a ninguno se le exigió que trajera a nadie, Tegoshi Yuya se sacó un pianista de la manga y lo trajo para que saliera en su cacho. Al final el pobre pianista se fue a su casa sin cobrar ni un duro por la aparición estelar que había hecho.
4# Cuando llamamos a Tanaka Koki se enteraron sus compañeros de KAT-TUN, y como todos tenían mucho tiempo libre se acoplaron de mala manera al rodaje D: (lo que significa que tuve que aguantar a Jin exigiéndome salir en el Seikatsu Gakuen como personaje principal, bendita paciencia...)
5# Al final todos los kattunes consiguieron colarse en el video de mala manera, gracias a dios conseguí que la iluminación fuera mala y casi no se les viera :D
6# Como a Kame le gusta mucho la cámara no tuvo suficiente con colarse en el cacho de su compañero Koki, si no que también se coló en el Toda Erika para recordar buenos tiempos de Nobuta wo Produce.
7# Aún no tenemos muy claro como, pero Massu se coló en el plató (y todo esto sin ayuda de Tego), y se comió toda la comida que teníamos preparada para los invitados. Al final Okura por poco abandona el rodaje viendo que le habían robado su bento.
8# Sifow, viendo que llegaba tarde al rodaje, cogió una de las limusinas de su papi y se dirigió rauda y veloz a nuestro lugar de grabación, tan rauda y veloz que se coló en el cacho de Tabe Mikako y tuvimos que cortar antes de que saliera del coche.
9# Después de una larga y ardua partida de ajedrez que tuve con el señor Johnny-san, y la cual gané :D, se decidió que él pagaría los gastos del escenario que a Tego se le había antojado usar.
10# Ningún Yasu fue herido durante esta grabación. Estuve a punto de violarle una vez, pero tras una intervención de Miura Haruma en la cual me dio con algo en la cabeza quedé temporalmente fuera de servicio, esa es, además, la razón por la que el video tardara tanto en hacerse (gracias Miura, te debo una).


Después de esto ya os meréceis ver el video, espero que lo disfrutéis tanto como yo he disfrutado haciéndolo. De momento lo podéis ver por Dailymotion, ya que el Youtube me odia y yo le odio a él :D Además, el video también se puede descargar de momento por Pando. Próximamente, descarga por MU. En caso de querer algún otro servidor coméntarmelo en esta entrada y lo subiré lo antes posible :DD


SEIKATSU GAKUEN OFICIAL PV



Descargar PV

Descarga por Pando



Descarga por Megaupload

Descargar por Mediafire
próximamente



Hasta la próxima entrada~

lunes, 9 de marzo de 2009

1º año en el Seikatsu ~ 2º Día



Martes, 1 de abril del 2006


Esa mañana me despertó Yuri-chan y ambas fuimos a desayunar juntas, en la cafetería nos encontramos con Tsuyoshi y desayunamos con él también, descubriendo que iba a nuestra clase. Por un momento me pareció ver al chico con el que me había chocado en la estación de tren, pero como dejé de verle llegué a la conclusión de que me había equivocado.

En clase nuestro tutor, Takamori-sensei, decidió colocarnos por orden de apellido, eso fue bueno ya que casi nadie se conocía y tampoco teníamos ganas de sentarnos de una forma particular. ¿Pero sabéis qué? Resulta que no habían sido imaginaciones mías, el chico con el que me había tropezado en el tren estaba en el Seikatsu Gakuen, de hecho, ¡estaba en mi clase! Pero al empezar su apellido por A él estaba en la primera fila mientras que yo estaba en la última, pero afortunadamente al lado de la ventana.
Entre clase y clase estuve con Yuri, Tsuyoshi, Nana y Kasumi (dos chicas nuevas que también eran de clase y eran amigas de la infancia), a mi derecha estaba Yamashita Ryosuke, un chaval al cual se le veía muy simpático y delante mía estaba Nana.

Ya quedaba menos para la hora del almuerzo, antes de eso teníamos clase de matemáticas. Veamos, a mí las matemáticas me gustan y se me dan bien, lo malo es que no suelo tener muy buena suerte con los profesores y acostumbran a caerme mal todos, en cuando le escuchamos venir por el pasillo nos sentamos, estaba impaciente por ver a mi próximo rival.

¿Rival? ¿He dicho rival? Por poco me desmayo cuando vi aparecer a mi salvador por la puerta con los libros de matemáticas en la mano. ¿¡Profesor!? Venga ya, eso debía ser una broma.

- Buenos días clase de 1º A – dijo mientras dejaba los libros en la mesa – Soy vuestro profesor de matemáticas, Takatsuka Sosuke – Sosuke-kun... Quiero decir, Takatsuka-sensei...
- Buenos días sensei – dijimos todos.
- Espero que nos llevemos bien este curso, se que las matemáticas suelen ser la materia más odiada, así que espero hacer que os guste y también que no la suspenda nadie – cogió una tiza y también la lista de clase – A continuación haré una serie de ejercicios en la pizarra e iréis saliendo por orden de lista ha hacerlos, así más o menos veré que tal se os da – entonces, en apenas un minuto, escribió tres problemas en la pizarra – Aoki-kun, ... Aoki-kun también, vaya, tenemos dos Aokis en clase y Abe-kun – dijo en alto y los tres primeros de la fila se levantaron.
- Perdone sensei... – dijo Tsuyoshi mirando su problema – Es que yo...
- ¿No sabes resolverlo Abe-kun? – Dijo entonces frunciendo el ceño.
- No, es que... No llego, lo ha puesto demasiado alto – Dijo con la cara roja.
- Dios, mira que llevo poco tiempo dando clase y una cosa así me tenía que pasar justamente a mí... Perdona Abe-kun, ahora mismo lo escribo más bajo.

Tanto los sendos Aokis como Tsuyoshi terminaron el problema enseguida (bueno, Tsuyoshi tardó más porque Takatsuka se lo tuvo que escribir de nuevo) la siguiente, Akizuki tardó un poco más y el siguiente la tuvo que ayudar. Cuando me tocó a mí en la pizarra salí con Yasuda Yuko y Yamashita Ryosuke, e incluso avisé a este último que una operación que había echo estaba mal, en la clase eran todos increíblemente rápidos haciendo ejercicios, ya que pese a ser 39 nos dio tiempo a salir a todos. A la hora de comer me fui con Tsuyoshi, Yuri, Nana y Kasumi, estando allí se nos unió Yamashita, entonces vi a Aoki en una mesa no muy lejana y recordé la agenda que llevaba en el bolsillo y decidí llevársela.

- Un momento chicos, ahora vuelvo – dije levantándome de la mesa donde estábamos.
- Ryohei-kun – dijo entonces una chica que estaba sentada en la mesa de Aoki y que debía ir a otra clase - ¡no me lo puedo creer!
- Yamaguchi-san – dijo Aoki (Kazuma) percatándose de mi presencia - ¿querías algo?
- Sí, etto... Aoki-kun – dije mirando a Yukihiro - ¿Esto es tuyo no?
- ¡Ah! Sí que es mío, ¿dónde lo encontraste? Pensé que lo había perdido en el tren...
- Se te cayó en la estación de Toyocho cuando chocaste conmigo.
- Muchas gracias por devolvérmelo Yamaguchi – dijo inclinando la cabeza.
- No es nada, bueno, ya nos veremos en clase, bai bai – y me despedí con la mano para volver donde estaban mis compañeros.
- ¿Masako? ¿Tenías algo de Aoki? – Preguntó Nana.
- Sí, me choqué contra él en la estación y se le cayó una agenda. Ha sido una suerte que los dos viniéramos al mismo sitio.
- ¿Podría ser cosa del destino? – Dijo Kasumi con corazoncitos en los ojos.
- ¡Ya estamos! ¡Estás demasiado obsesionada con el destino! – Dijo Nana dándole en el hombro - ¿Quién me manda a mí contarte lo del hilo rojo?
- ¡Ah! ¡Akai Ito! – Dije – Mi abuelo también me contó esa leyenda.
- ¿Akai Ito? – Dijo Yamashita.
- Sí, Akai Ito – contesté – Cuenta una vieja leyenda china que el Abuelo de la Luna ata un hilo rojo en la muñeca de cada niño que nace; ese hilo está atado a muchos otros hilos, que a su vez sujetan las muñecas de todas las personas con las que ese niño está destinado a encontrarse... A medida que el bebé crece, los hilos se van acortando, acercando cada vez más a aquellas personas que están destinadas a reunirse a pesar del tiempo, del lugar o de las circunstancias. El hilo puede tensarse o enredarse pero nunca romperse. La historia es algo larga – dije – otro día si quieres te la cuento.
- Increíble – dijo Yamashita.
- Ay... – suspiró Kasumi – me pregunto quién será la persona que esté al otro lado de mi hilo...
- A lo mejor está en el Seikatsu – dijo Yuri.
- Maybe... – dije aludiendo a Kimura Takuya en Pride.
- ¡Yo también veía Pride! – dijo Yamashita – Bueno... lo veía mi madre.
- ¡¡Kimura salía taaaan guapo!! – Dijo Kasumi.
- Pues a mí me gusta más Matsumoto Jun en Hana Yori Dango, ¿la vistéis? – Dijo Yuri – El año que viene van ha hacer la nueva temporada, que ganas tengo de que la echen ~
- Pues a mi me gusta más Yamashita Tomohisa en Nobuta – dijo Nana – Pero no va a tener 2ª temporada ni nadaaa, joooo...
- ¿Sabéis en quién me he fijado yo? – dije – ¿visteis el Gekidan Engimono de Otoko no Yume? Salía Ikuta Toma que es geniaaaal~ Bueno, y también me gustó mucho un SP que echaron hace poco...
- ¿Cinderella ni naritai? – Dijo Nana.
- ¡Sí! ¡Okura Tadayoshi es guapísimo! Además me encanta Kanjani8 – Dije sonriendo.
- ¡Ah! A mi hermana también le encantan – dijo Kasumi – Se compró el último disco que sacaron.
- ¡Sííí! ¡¡F.T.O!! – dije emocionada.
- Ahora empezaréis a hablar de la Johnny’s Entertaiment – dijo Yamashita – en esta conversación ya sobro.
- ¡Ya no queda nada para que empiecen las clases! – Dijo Yuri mirando su reloj - ¡Masako termina que nos vamos!

A última hora Aizawa-sensei nos habló de unas clases extra, o por así decirlo, un pequeño club de escritura literaria que duraría una hora todos los días por la tarde y nos animó a pasarnos ni nos gustaba escribir, ¿a mí? ¿Escribir? Me pasaba los días escribiendo de pequeña, y como todo queda pues seguí escribiendo, de no ser que soy capaz de hacer una historia larga ya tendría varias novelas, seguro.

Esa tarde estuve haciendo los deberes (ya que la de inglés se había pasado mandando) con Yuri en la habitación para más tarde ir a la biblioteca a esa especie de club.

En teoría el club empezaba a las cuatro y media, pero nada más entrar en la biblioteca me pareció haber aparecido en un pueblo fantasma de estos del antiguo oeste. Me paseé un poco entre las estanterías y me encontré a Aoki (Yukihiro) sentado en una mesa, como esperando, ¿él también había ido? Pues vaya, la profesora nos había dejado tirados.

- ¿Aoki-kun? – dije acercándome - ¿Tú también has venido a lo que dijo Aizawa-sensei?
- Ah, Yamaguchi... Pues sí, pero parece que se le ha olvidado, o eso o tiene cosas mejores que hacer.
- Que pena, aunque no estaría de más esperar, a fin de cuentas aún son tan solo y media, puede que se retrase un poco nada más – dije mirando mi reloj y tras eso me senté enfrente de Aoki-kun.

Ambos, aburridos, nos pusimos a escribir en absoluto silencio. No levanté la cabeza ni una sola vez más, hasta que entonces Aoki miró su reloj.

- Ya son las 5, algo me dice que no va a venir.
- Pues sí, es tontería quedarse esperando.

Nos despedimos en el pasillo y cada uno fue por su lado. Entonces, perdida acabé de alguna forma en un pasillo que no conocía, y como me pareció escuchar voces conocidas me aventuré a acercarme de la puerta de donde procedían.

- Soichiro-kun – dijo la voz de Aizawa-sensi – No te hagas de rogar también este año por favor...
- Aizawa-sensei, por favor, manténgase alejada de mí, ¿quiere?
- Aizawa-sensei, Aizawa-sensei – imitó la voz de la mujer - ¡Ya te he dicho que me llames Megumi-chan!

Osea, que Aizawa Megumi, profesora de Literatura, ¿¡nos había dejado tirados por intentar ligarse a lo que parecía ser el enfermero!? Esto ya era el colmo, ¡el colmo!

Dejé atrás la enfermería con muy mala leche y me metí en el cuarto a terminar los deberes, vaya, que casualidad que solo quedaran de literatura, hay que ver... Yuri al verme de tan mala leche me preguntó por qué pasaba, al contárselo lo vio la cosa más normal del mundo, por lo visto su hermano ya le había hablado del tema el año pasado y es que no era el primer intento de la profesora por liarse con el enfermero.

Esa noche, en la cena, conocimos al hermano de Yuri, Nishikado Subaru, que resultó ser un chico muy majo, algo loco y tal (teniendo en cuenta que era nuestro sempai), pero buena gente a fin de cuentas, aunque eso se suponía sabiendo que era hermano de Yuri.

- Por fin he encontrado a mi chico predestinado – dijo Kasumi.
- ¿Sí? ¿Quién es? – preguntamos Yuri y yo interesadas.
- Dejadlo, lo vio en un partido de fútbol. – contestó Nana.
- ¿Qué hacíais viendo el fútbol? Además, hoy no había ningún partido interesante... – comentó Subaru.
- Era de un equipo de chicos de nuestra edad, íbamos a ver si echaban algo interesante, cambié de cadena, apareció de repente en la tele y ya no me dejó cambiar más...
- Takeda Ryuuji-kun... Mi príncipe... – dijo Kasumi entre suspiros.
- Kasumi es muy enamoradiza, como podéis comprobar – dijo Nana con resignación – Venga, vamos a terminar rápido, que somos de los últimos que quedan en la cafetería...

Esa noche dormí como una reina, sin preocupaciones (ninguna aparte de las maletas que me habían llegado y aún no había colocado). Ojalá todo el curso fuera igual de tranquilo.

sábado, 7 de marzo de 2009

Sección nueva! El 1º año en el Seikatsu Gakuen de Masako


Pues aquí está Yachi, para todos ustedes, y visto que en este blog nunca hay nada del otro mundo, pues voy a hacer algo para que se me quiten las ganas de mono, ¿y qué mejor que escribir? Pues visto que no puedo avanzar voy a relatar los dos primeros años en el Seikatsu de Masako, ahora va el primero, del cual espero poder escribir por lo menos una entrada semanal, a veces serán más y otras menos (tranquilos, que voy a ir contando día a día, si no los días más importantes xD) y así sabréis todo lo que pasó estos dos años que yo estuve dentro, habrá gente que salga, otros que no así que espero que lo disfrutéis aunque no salgáis ^^ Eso sí, atentos, ¡no vaya a ser que de repente Masako se vaya a dios sabe donde y se lo encuentre! Aquí puede pasar de todo~




Lunes 31 de Marzo del 2006


Aquella noche apenas había dormido, 4 o 5 horas como máximo, y es que la curiosidad me mataba por dentro. Me habían aceptado, además al primer intento que en teoría era lo más difícil, así que ahora solo había que esperar a ver cómo era.
¿Por qué todo el mundo adoraba el Seikatsu Gakuen? Era una pregunta difícil, de eso no había duda y por más que había buscado en el portátil no era capaz de encontrar una respuesta demasiado clara, aunque estaba claro que el asunto de que hubiera tanta gente famosa y rica era uno de los más importantes, además, ya llevaba un tiempo fijándome y salían en muchas revistas, incluso gente que no era famosa por el simple hecho de ir al Seikatsu ya era importante y se investigaba sobre su vida.
¿Qué iba a pasar entonces con mi familia? ¿No se suponía que era un secreto? ¿Es que ahora tendría que andar con cuidado de que no me descubrieran?

A las 6 Haruo entró en la habitación con la intención de despertarme, por lo tanto se llevo una gran sorpresa cuando me encontró sentada en la cama con el portátil sobre las piernas.
- Pero Ojou, ¿ya despierta? Con lo que duermes siempre...
- No podía por los nervios, ¿normal no? Además estoy en la página web del Seikatsu Gakuen mirando las instalaciones, ¡tienen de todo! Ven, acércate.
- Qué sitio más grande, ¿no? – Dijo mientras se sentaba a mi lado – ahora entiendo que cueste un pastón la matrícula, porque para costear eso... ¡Ostras! ¡¡Mira la piscina!!
- ¡Y mira el gimnasio! Esto es asombroso...

Tras mirar toda la galería de fotos y quedarnos ambos absolutamente hipnotizados (hasta el punto de que Haruo dijo que quería volver a ser adolescente para ir) nos fuimos a desayunar. Ya estaba todo el mundo despierto, incluso Kazu con mejor cara que de costumbre.

- ¡Onee-chan! – Dijo mientras desayunábamos - ¿Cuándo vendrás a vernos?
- Lo más pronto que me sea posible, ¡por supuesto! – Dije con una sonrisa – Tú prométeme que seguirás portándote bien aunque ya no te vigile, que cuando vuelva quiero encontrarte igual de bien que ahora, ¿ne?
- Si Ojou no viene Kazu iremos nosotros a verla, ¿vale? ¡Porque no veas a que pedazo de instituto se va! - Dijo Haruo con una sonrisa enorme.
- ¿En serio? ¡¡Yo quiero verlo!!
- Pues yo voy a ser el único que lo vea, jeje – dijo el abuelo riendo.

Demasiadas maletas, había hecho demasiadas maletas y ahora a ver cómo me las llevaba al instituto, porque en teoría iba a ir en tren, ¿no? Cualquiera cargaba con todo eso... El abuelo al verme indecisa mientras las miraba me dijo que no me preocupara, que hoy me llevara los libros, uniforme y lo más necesario y todo lo demás llegaría mañana en perfectas condiciones, también me dio un monedero con los típicos estampados puramente japoneses que a él tanto le gustaban, la verdad es que el monedero pesaba lo suyo, así que abriéndolo me llevé la sorpresa, ¿y todo ese dinero? Madre mía, ¡¡pero si con eso me podía comprar una casa propia!! El abuelo le quitó importancia con la mano y dijo que era para los primeros meses, que ya me mandaría más, ¿qué haría con tanto dinero? Porque con eso se podía sobrevivir varios años teniendo en cuenta que en el instituto me daban la comida y todo gratis (ya que el precio de todo eso iba incluido en la matrícula).
A las 8 aproximadamente llegó Koki a despedirse y como de costumbre montó un espectáculo de esos que a él tanto le gustaban, para finalmente acabar con la conclusión de que era mejor eso, así cada vez que le echaran de casa podría apropiarse de mi cuarto y no tener que estar en el de invitados (que no tenía nada que envidiar a un cuarto normal y corriente).
Una vez hube rezado a mis padres pidiéndoles que me ayudaran con el inicio del curso cogí la maleta de ruedas y el bolso que me llevaría y lo dirigí hasta la entrada.

Meguro se emperró en llevarme con el coche hasta la puerta del mismísimo Seikatsu, según él cuanto podía tardar ¿una hora? Finalmente lo dejó correr porque se dio cuenta de que acabaría perdido y esa era una de las cosas que más odiaba. No obstante investigaría como llegar para por la tarde llevar a mi abuelo a la ceremonia de ingreso.

Cuando quise salir de casa estaba allí toda la panda de mi abuelo, dispuesto a despedirme de esa manera tan formal suya, la verdad es que daban un poco de miedo, pero como les había visto desde pequeña ya no me decían nada, eran bastante normales aunque he de decir que los trajes tan formales y esas pintas que les daba a veces por llevar eran curiosas e imponían respeto.

Tenía que coger varios trenes, primero fui andando con toda la familia hasta la estación de Kasukabe, más tarde hice trasbordo en Kitasenju y luego otro en Kayabacho finalmente me bajé en la estación de Toyocho, donde accidentalmente choqué contra un chico en la salida, cuando ya el chico se hubo alejado me di cuenta de que se le había caído algo, una pequeña agenda nada más y nada menos, le busqué por los alrededores de la estación pero nada, no apareció así que decidí abrirla para ver si venía algún dato interesante. Aoki Yukihiro, su nombre era el único dato que ponía y que me fuera útil, en el resto de la agenda no ponía nada, simplemente parecía haber muchas cosas escritas.

El taxi me dejó en la puerta del Seikatsu, así que pasé la entrada tranquilamente, dejándome impresionar por los inmensos jardines. Cuando llegué a recepción había un gran revuelo y es que parecía que todos los estudiantes nuevos habíamos ido al mismo tiempo. Cuando conseguí llegar a recepción la amable secretaria me dio los papeles de mi habitación algunas más cosas de interés, una de ellas el formulario para las clases optativas, de las cuales me decidí por Tareas Domésticas, aunque Música se me hacía apetecible también. Mi compañera de habitación era Nishikado Yuri y mi tutor Takamori Yusuke, que a su vez también era mi profesor de Biología.

Mientras bajaba las escaleras para dirigirme a la habitación me tropecé (que suele ser lo que pasa cuando vas mirando a donde no tienes que mirar) y, por poco me mato, gracias a dios alguien que pasaba a mi lado me agarró a tiempo, aunque mi maleta de ruedas no corrió la misma suerte y terminó de caer los escalones que quedaban, gracias a dios no se abrió, porque si no eso sí que habría sido bochornoso. Me quedé mirando la cara de mi salvador, por poco me da un soponcio al verle, ¿de dónde había salido alguien tan guapo?

- ¿Estás bien? – Dijo ya soltándome - ¿Te has hecho daño?
- N-no, e-e-e-esto-esto-estoy bien, gracias. – Dije inclinándome rápidamente.
- Vaya, la pena es que tu maleta no ha sufrido la misma suerte que tú – entonces bajó las escaleras y la cogió – ¡Qué maleta tan resistente! ¡¡Con el golpe que se ha dado yo pensaba que se había roto!!
- ¡La maleta! – Dije bajando corriendo hasta donde estaba – Espero que no se haya roto nada...
- Cierto cierto, deberías llegar a tu cuarto cuanto antes para ver si se ha roto algo de dentro. Bueno, si entonces estás bien ya nos veremos otro día – Y con una sonrisa se despidió y subió las escaleras camino de secretaría.

¿Ese era otro alumno? En el caso de ser así debía ser por lo menos de tercero, ya que muy adolescente no se le veía, y encima tan agradable... Ay, debía estar colorada como un tomate, lo mejor sería llegar cuanto antes a la habitación.
Una vez allí me encontré dentro a una chica, seguramente mi compañera.

- Etto... ¿Nishikado-san? – Dije entrando.
- ¡Anda! ¿Yamaguchi Masako verdad? – Dijo con una amplia sonrisa – Ah, ya me he cogido esta cama, espero que no te importe y señaló la parte del cuarto donde estaban sus maletas.
- Claro que no, bueno, espero que nos lo pasemos bien como compañeras de habitación Nishikado-san – Dije con una reverencia.
- Teniendo en cuenta todo el tiempo que vamos a pasar juntas yo creo que sobran formalidades, ¿verdad? Me puedes llamar Yuri, ¿te puedo llamar Masako?
- Claro Yuri-chan – y ambas sonreímos.

Mientras ordenábamos nuestras cosas nos pusimos ha hablar, había tenido mucha suerte de tener una compañera de habitación tan maja, por lo visto su hermano estaba en tercero y ella ya conocía bien como iba todo el asunto, así que como ella ya había estado en el Seikatsu después de comer fuimos las dos a que me lo enseñara.

Por la tarde fui con el abuelo y Meguro a la ceremonia de ingreso, donde nos quedó a todos bastante claro que en el Seikatsu eran muy exigentes, una vez terminada el abuelo y Meguro se marcharon, ya que aún tenían un par de asuntos importantes a los que atender.

Esa noche cuando Yuri y yo salimos de cenar nos encontramos a tres de 3º acosando a lo que parecía un niño pequeño, le pidieron la cartera y él se intentó resistir, claro que no pudo. Ante semejante injusticia me acerqué hasta donde se encontraban, no era plan de dejar las cosas así.

- ¿No sois demasiado mayorcito para comportaros así? – Dije poniendo mi mano sobre el hombre del que parecía el jefe.
- Hombre, ¿qué tenemos aquí? ¿Qué tal guapa? – Dijo uno de los que estaban con él.
- La cartera – dije con la voz áspera – dádsela ahora mismo.
- ¿Y si no queremos qué? – Dijo el otro.
- He dicho ahora mismo – dije mientras hacía presión con mi mano – No me hago responsable de lo que os pueda pasar.
- ¿No estás tú demasiado gallita para ser una chica de primero? – Dijo por fin el jefe – No te creas que por ser una chica te trataremos con delicadeza – con un movimiento de hombro se deshizo de mi mano y se apretó los nudillos, dejando caer la cartera en el césped.

Lo que pasó a continuación fue bastante rápido, recuerdo haber dado varios puñetazos en la nariz y también algún que otro cabezazo dejándoles tirados en el suelo, juraron venganza y salieron corriendo dejando la cartera en el sitio en el que había caído en un principio, yo me agaché a cogerla para devolvérsela a su dueño.

- Toma, y la próxima vez ten cuidado – me percaté de lo pequeño que parecía - ¿eres familiar de alguien de aquí?
- Eh... Soy estudiante – dijo algo avergonzado – ¡¡muchas gracias!! Lamento mucho que hayas corrido peligro por mi culpa, de verdad – dijo con una profunda reverencia.
- Pero muchacho, levántate que no pasa nada – dije dándole una palmada en el hombro – ¡esos no me habrían hecho ni un rasguño!
- ¡Sugoooooi! – Gritó Yuri - ¡Me has dejado muerta Masako-chan! ¿Cómo has podido acabar solita con esos tres? Estaba por llamar a un profesor, pero es que lo has hecho con una velocidad que...
- No eran nada del otro mundo la verdad, me he enfrentado a hombres más fuertes – ambos me miraron con los ojos como platos – Bueno Yuri-chan, ¿nos vamos? Ya nos veremos otro día, eh...
- Tsuyoshi, me llamo Abe Tsuyoshi – dijo con una sonrisa.
- Hasta la próxima Tsuyoshi-kun – Dije mientras me despedía con la mano.

Una vez estuvimos en la cama, apunto de dormir ya que al día siguiente había que madrugar, recapitulé la de cosas que habían pasado y recordé la agendita que me había encontrado en la estación, entonces la cogí y la miré ¿encontraría al propietario algún día? Empecé a pasar las páginas y mi mirada se fijó en una en concreto, comencé a leer y cuando estuve terminando tenía los ojos llenos de lágrimas, hacía tiempo que no leía algo tan bonito.

- ¿Masako-chan? ¿Pasa algo? – Dijo Yuri percatándose de mis lágrimas y levantando la vista de su libro.
- No, nada, estaba leyendo algo muy triste – y reí un poco avergonzada.
- Vaya, ya es tarde, ¿apagamos las luces?

Mañana sería mi primer día de instituto en el Seikatsu Gakuen. Miré el uniforme colgado de la puerta del armario antes de apagar las luces, sí, esto sí que iba a ser un desafío.